El Hospital Juan Ramón Jiménez atiende a cerca de un millar de pacientes con enfermedad renal crónica avanzada

La concienciación de la población sobre la importancia del cuidado de los riñones con un estilo de vida saludable es primordial para prevenir la enfermedad renal

Cerca de un millar de pacientes con enfermedad renal crónica avanzada (ERCA) son atendidos cada año en el Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez por tener la función renal comprometida de forma severa, con la finalidad de realizarles un estrecho seguimiento, enlentecer su progresión y ayudarles en la toma de decisiones sobre el tratamiento renal sustitutivo más adecuado, llegado el caso, para mejorar su calidad de vida.

Estos datos se han dado a conocer coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Riñón esta semana, una efeméride promovida anualmente con el objetivo de concienciar a la población sobre la importancia del cuidado de nuestros riñones y la prevención de la enfermedad renal crónica. Esta patología afecta a un 10% de la población general y aumenta con la edad. Se estima que, por encima de los 65 años, entre el 20-25% de las personas tienen algún grado de daño renal.

Las principales recomendaciones para mantener unos riñones sanos son una alimentación y unos estilos de vida saludables, es decir, una dieta equilibrada baja en sal y grasas, una ingesta adecuada de líquidos (1,5 – 2 litros al día), evitar el sobrepeso y la obesidad, realizar ejercicio físico moderado (caminar 30 minutos diarios), no fumar y reducir el consumo del alcohol. Asimismo, se recomiendan controles periódicos de tensión arterial y glucemia y evitar automedicarse, especialmente con antiinflamatorios.

El tratamiento de la enfermedad renal constituye hoy en día un reto sanitario por su alta prevalencia, estando implicados en su atención profesionales de Atención Primaria y hospitalaria, en especial el servicio de Nefrología, en cuyas consultas se atienden a cerca de 6.000 pacientes con diferente grado de afectación.

En concreto, en la consulta ERCA se atienden de manera multidisciplinar (especialistas en Nefrología y profesionales de Enfermería) a los pacientes con la enfermedad renal avanzada, generalmente en los estadios cuatro y cinco. En estos casos, la capacidad de los riñones para realizar el filtrado de la sangre está severamente disminuida, acercándose la necesidad de un tratamiento depurativo extrarenal, como es la diálisis o el trasplante.

En este grupo de pacientes, el equipo de profesionales intensifica el seguimiento en consulta y los ajustes en la medicación para mantener la función renal residual y retrasar la progresión de la enfermedad; les informa de las características de la enfermedad y los cuidados necesarios resolviendo sus dudas; previene y trata asimismo las posibles complicaciones.

En la última fase de la enfermedad, cuando ya se han apurado todas las maniobras diagnósticas, preventivas y terapéuticas para enlentecer su progresión, los profesionales se centran en ayudarle a tomar la decisión acerca del tratamiento depurativo más adecuado y prepararle para recibirlo en las condiciones óptimas. Así, el paciente optará por un manejo conservador, el tratamiento en hemodiálisis, la diálisis peritoneal y/o el trasplante renal, siendo esta última la alternativa más eficaz si la situación clínica del paciente lo permite por mejorar su morbimortalidad y su calidad de vida.

En algunos casos, es posible la realización de un trasplante renal anticipado, es decir, antes de empezar la diálisis. En este sentido, la incorporación de la Consulta de Trasplante Renal Anticipado en el Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez en los dos últimos años, ha permitido que un total de 8 onubenses se hayan beneficiado en este tiempo de esta modalidad. Además, otro paciente ha recibido un trasplante de riñón procedente de donante vivo, una opción que ofrece muy buenos resultados en cuanto a supervivencia del receptor y del órgano trasplantado.

En conjunto, durante el pasado año, un total de 83 pacientes comenzaron terapia renal sustitutiva. De ellos, 62 optaron por hemodiálisis en las salas del Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez, 18 por diálisis peritoneal en el domicilio y 3 recibieron un trasplante anticipado. Por otro lado, un total de 38 enfermos renales onubenses que se encontraban en lista de espera recibieron un trasplante.

Con la incorporación de la Enfermería a la consulta ERCA en los dos últimos años, se ha venido a profundizar en la educación al paciente en esta etapa en la que se ve abocado a un tratamiento renal sustitutivo que cambiará su estilo de vida. En este sentido, se desarrollan talleres específicos con un elevado grado de satisfacción del paciente y su familia y los profesionales han elaborado recientemente una Guía de Autocuidados. Se trata de aumentar el nivel de autocuidados basado en tres pilares fundamentales (actividad física, manejo de la dieta y del tratamiento farmacológico) potenciando así su autonomía y mejorando su calidad de vida.