El Hospital Juan Ramón Jiménez impulsa un ambicioso programa para eliminar la hepatitis C

Acerca la asistencia al paciente y realiza un cribado en población vulnerable y unidades hospitalarias de alta prevalencia

Estima diagnosticar, tratar y curar a 300 personas anuales

El Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez ha puesto en marcha un innovador programa para el abordaje integral de la hepatitis C, que mejorará el proceso de diagnóstico y tratamiento de los pacientes infectados en Huelva, alcanzando asimismo a los colectivos más vulnerables. Con esta iniciativa se realizará el cribado de unos 100.000 pacientes al año y se estima que serán tratados y curados unos 300 pacientes anuales infectados por el virus de la hepatitis C.

El objetivo de este proyecto, coordinado por el servicio de Aparato Digestivo en estrecha colaboración con los servicios de Microbiología y Farmacia del centro hospitalario, y en coordinación con los Centros de Drogodependencia de la provincia, es identificar a todos los pacientes infectados, tanto en el ámbito hospitalario como extrahospitalario, y facilitar su acceso a la atención especializada y al tratamiento.

La doctora Ana Bejarano, jefa del servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez e impulsora de esta iniciativa, explica que “se trata de uno de los proyectos más ambiciosos a nivel nacional para mejorar el diagnóstico y el tratamiento de estos pacientes”.  Esto es porque “incorpora un novedoso sistema de detección y derivación directa al especialista”, también “establece un cribado generalizado en poblaciones vulnerables y unidades hospitalarias de alta prevalencia” y además “acerca la asistencia a los Centros de Drogodependencia en acto único”.

La hepatitis C es una enfermedad infectocontagiosa que afecta al 1% de la población mundial. No sólo afecta al hígado, sino también a otros órganos y sistemas, como pueden ser el páncreas, el riñón o el sistema nervioso central, considerándose a día de hoy una enfermedad sistémica.

Hoy en día es la única enfermedad viral crónica que se cura. Conseguir su diagnóstico y curación evita la progresión de la enfermedad, mejora la calidad de vida de los pacientes, aumenta la supervivencia, reduce las manifestaciones extrahepáticas y, algo muy importante, disminuye las nuevas infecciones al eliminar vectores de transmisión.

En la actualidad, se dispone de nuevos fármacos orales de acción directa capaces de curar la enfermedad. El tratamiento es universal y tiene una duración de 8 a 12 semanas, pocos efectos secundarios y tasas de curación superiores al 95%.

A pesar de ello, la hepatitis C sigue siendo hoy una causa frecuente de cirrosis hepática y hepatocarcinoma, debido al gran número de personas que presentan infección oculta y que no están identificados, así como por las barreras de acceso a tratamiento que existen para determinados pacientes, principalmente pertenecientes a colectivos más vulnerables, como son los usuarios de centros de drogodependencias y adicciones.

Fases de implantación

Por este motivo, surge este proyecto, que consta de varias fases: una primera, de búsqueda activa de pacientes ya diagnosticados y no tratados por distintos motivos. Para ello, indica el jefe de Microbiología del hospital, Francisco Franco, “se incorpora un novedoso sistema de automatización de diagnóstico en el laboratorio de Microbiología y la derivación directa de los casos positivos de hepatitis C a la consulta de Hepatología”. Con ello, “aumenta exponencialmente el número de pacientes diagnosticados, evita que los más vulnerables pierdan su seguimiento y disminuye los tiempos para iniciar tratamiento”, ha declarado.

Una segunda fase, de cribado en Centros de Drogodependencia, mediante un test de diagnóstico rápido en el propio centro y también en aquellas unidades hospitalarias con mayor prevalencia de infección del propio Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez (Nefrología, Endocrinología, Urgencias, Reumatología y Psiquiatría, entre otros).

Y una tercera, en la cual los facultativos de Aparato Digestivo y de Farmacia del Hospital se  desplazarán a los Centros de Drogodependencia para llevar a cabo consultas de acto único para sus usuarios, en su propio entorno. Estas consultas permitirán, en el mismo día: valorar integralmente al paciente, establecer el diagnóstico y dispensar la medicación para iniciar el tratamiento de inmediato. Con ello, se evita el desplazamiento del paciente al Hospital para valoración por el especialista y para recibir la medicación, rompiendo con ello muchas de las barreras existentes a día de hoy y evitando que los pacientes se escapen del sistema.

La jefa del servicio de Farmacia, Mª Dolores Santos, indica que “además, se facilitará el acceso a tratamiento mediante el envío de medicación de uso hospitalario a los Centros de Drogodependencia y a las farmacias extrahospitalarias para todos aquellos pacientes que tienen dificultades de acceso al hospital”. Con esto “se garantiza una mejora de la adherencia al tratamiento y de las tasas de curación de la enfermedad, rompiendo así también la cadena de transmisión del virus y que otras personas se puedan contagiar” ha asegurado.

Como punto de partida de este proyecto se ha puesto en marcha en el mes de junio un Plan de Formación del personal sanitario de todas las unidades y centros participantes, con actividades de concienciación: necesidad de cribado en base a factores de riesgo y manifestaciones extrahepáticas, búsqueda activa, educación sanitaria para evitar reinfecciones, etc.

Para Bejarano, “es el momento de aprovechar la oportunidad de eliminación de la enfermedad que nos dan los nuevos tratamientos”. Los especialistas pretenden ir ampliando el ámbito de actuación de este proyecto, extendiéndolo a la totalidad de unidades hospitalarias y al resto de colectivos vulnerables de la provincia, a aquellos que tienen más dificultades de acceso al sistema sanitario, como son los inmigrantes o personas sin techo.