El Hospital Juan Ramón Jiménez incorporará un segundo acelerador lineal espejo del recién estrenado tope de gama

El centro desmantela el equipo anterior e inicia una obra de reforma y adaptación en el búnker para albergar el nuevo equipamiento

El Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez va a proceder a la sustitución del acelerador más antiguo de los dos con que cuenta tras la reciente puesta en marcha del nuevo acelerador. Esta sustitución se va a realizar incorporando otro nuevo acelerador procedente del convenio con la Fundación Amancio Ortega y gracias a las gestiones realizadas por la dirección del centro hospitalario y el Plan Andaluz de Radioterapia.

Este nuevo equipo supone una inversión adicional de 1.100.000 euros que se añaden a la inversión total ya realizada de 2.610.000 euros por la Fundación Amancio Ortega y que ha supuesto la renovación total de la oferta tecnológica del Servicio de Oncología Radioterápica del centro hospitalario.

Esto va a permitir situar al Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez en una situación de excelencia tecnológica en radioterapia, con la ventaja añadida de contar con dos aceleradores espejo tope de gama que permiten un intercambio fácil de los pacientes entre ellos y minimiza el impacto de las interrupciones que por diversos motivos se dan necesariamente en las unidades de tratamiento.

El proceso se ha iniciado con la solicitud de los permisos necesarios al Ministerio de Transición Ecológica y al Consejo de Seguridad Nuclear, en la que se presenta una memoria con el estudio de seguridad del nuevo equipo que es sometido a estudio y evaluación por estos organismos.

A continuación se ha procedido a desmantelar el anterior acelerador que ha estado en uso desde el año 2010 y ha tratado a más de 7.000 pacientes en sus 10 años de funcionamiento. Tras el desmantelamiento es necesario realizar una obra de reforma y adaptación del búnker que consiste en la preparación física para la instalación del acelerador, adecuación de sistemas auxiliares (enfriadora, iluminación, red informática, suministro eléctrico…) y unas actuaciones de adecuación en la sala en el marco de la línea de humanización del centro para hacerla más agradable a los pacientes. Estas obras son financiadas por el centro hospitalario y tienen un coste estimado de 50.000 euros

A partir de ese momento se va a seguir un proceso similar al ya realizado anteriormente. Así, tras acabar la obra de adecuación se realizará el proceso de montaje que se divide en varias etapas, una primera de unos diez días de duración en la que se hace el ensamblaje de las diferentes partes del acelerador, que fue previamente montado y probado en fábrica antes de ser enviado al hospital.

Una vez concluido el montaje mecánico es necesario recibir autorización del Consejo de Seguridad Nuclear para proseguir con las pruebas de funcionamiento y ajuste final en el emplazamiento. Tras la recepción del permiso estas pruebas se prolongan durante unas cuatro semanas, tras las que se realizan las pruebas de aceptación, en las que el fabricante demuestra que el equipo cumple las especificaciones técnicas tanto de fabricación como las exigidas en el concurso público de compra. Estas pruebas las realiza el fabricante con la participación del Servicio de Radiofísica del Hospital.

Mientras se realizan las obras de adaptación y se concluye la instalación del nuevo acelerador el Hospital volverá a contar con un único acelerador lineal para tratamientos y durante todo este proceso se van a prolongar las medidas organizativas y de contingencia oportunas para garantizar los tratamientos de los pacientes en la unidad de tratamiento disponible como sucedió con la puesta en marcha del equipo anterior.

Estas medidas conllevan la ampliación de turnos y realizar tareas de control de calidad y verificaciones fuera de los horarios destinados a pacientes y el mantenimiento del personal adicional contratado, esto es, radiofísico, oncólogo radioterapeuta, personal de enfermería y dos técnicos, para apoyar en la puesta en marcha del equipamiento y la ampliación de turnos.

Una vez instalado, el nuevo acelerador tendrá una capacidad de tratamiento estimada en más de 550 pacientes anuales. Mientras se produce la instalación y puesta en marcha se realizarán todos los tratamientos en el nuevo acelerador puesto en funcionamiento a principios de julio.  Al finalizar las instalaciones el hospital contará con dos aceleradores lineales de altas prestaciones y que permitirán el intercambio de pacientes para garantizar en todo momento los tratamientos.