El Hospital Juan Ramón Jiménez consolida una consulta para pacientes laringectomizados con prótesis fonatoria

Una veintena de personas sin laringe han recuperado la voz gracias a la colocación de este dispositivo

El Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez ha consolidado una consulta específica para el seguimiento de personas laringectomizadas portadoras de prótesis fonatoria. Una veintena de pacientes sin laringe han podido ya recuperar su voz gracias a la colocación de este dispositivo, una técnica para la rehabilitación vocal que el servicio de Otorrinolaringología viene aplicando en los dos últimos años y ha supuesto una mejora notable en su calidad de vida.

Con ello, se está beneficiando al grupo de personas que han precisado una cirugía de laringectomía total por un cáncer de laringe y que no consiguen adquirir la capacidad de hablar por el método convencional. Para el especialista en otorrinolaringología José María Cordoncillo “restablecer la capacidad fonatoria supone para estas personas una mejora emocional muy importante, volver a recuperar su vida social e incluso, en algunos casos, la laboral”.

Además, el centro es uno de los primeros en implementar esta consulta que se encuentra plenamente afianzada, conscientes del control, seguimiento exhaustivo y cuidados específicos que requiere este colectivo. Para el doctor Cordoncillo supone, además, “contar con un otorrino y una enfermera de referencia ante cualquier dificultad que puedan encontrar, estableciéndose un vínculo permanente de conexión y una relación estrecha”.

“En torno a medio centenar de pacientes precisan cada año una cirugía de laringectomía total por cáncer de laringe en el Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez”, indica el jefe de Servicio de Otorrinolaringología Marcelino Rodríguez, perdiendo la capacidad de fonación y, en consecuencia, el habla. “Esto les supone afrontar, además de su proceso quirúrgico y oncológico, el reto de aprender nuevamente a comunicarse y superar el aislamiento que esta situación les produce”.

La mayoría aprende a hablar mediante el sistema tradicional de voz esofágica o erigmofónica. En este contexto, “es fundamental destacar el trabajo que lleva a cabo la Asociación de Pacientes Laringectomizados de Huelva (APL), mediante el desarrollo de cursos y talleres para la rehabilitación foniátrica en su labor de apoyo a esta personas” ha indicado el especialista.

Sin embargo, otro grupo nada despreciable, no consigue alcanzar un nivel suficiente de comunicación y, es en estos casos, en los que está claramente indicada la implantación de este dispositivo, tras una decisión consensuada médico-paciente. Esto requiere una pequeña intervención de cirugía mayor ambulatoria, de modo que a las pocas horas el paciente puede marcharse a su domicilio.

La recuperación de la voz es muy rápida en estos casos, es más fluida y natural, gracias a las mejoras técnicas introducidas en las prótesis y a la mayor facilidad de uso por los pacientes. Si bien requiere una estrecha colaboración y disciplina por parte del paciente en el cuidado higiénico diario de este dispositivo y también en el seguimiento periódico en consulta, ya que no está exenta de riesgos.

Por ello, en la consulta específica de control de prótesis fonatorias se lleva a cabo el recambio del dispositivo cada 6-9 meses -ya que se produce una sobrecontaminación natural por hongos y bacterias- y se verifica periódicamente su correcto funcionamiento. Este nuevo avance se enmarca en la Unidad de Oncología-Otorrinolaringología y “en el interés de sus profesionales en ofrecer nuevas técnicas diagnósticas y de tratamiento destinadas a la atención integral del paciente con procesos oncológicos de cabeza y cuello” ha destacado el doctor Rodríguez.